La comunidad de Triana, en Buenaventura, fue el corazón de un encuentro que celebró la conexión humana a través de una tradición ancestral. La Dirección Técnica de Cultura distrital acompañó un recorrido que se centró en el significado social y cultural del viche, más allá de su proceso de producción.
Las Vicheras Mexicanas.
visitantes de otro país, fueron recibidas con la calidez característica del Pacífico, sumergiéndose de lleno en un ambiente de intercambio y aprendizaje mutuo. Pudieron conocer de primera mano cómo el viche no es solo una bebida, sino un hilo conductor de historias, un vehículo de resistencia y un pilar fundamental de la identidad de las comunidades afrodescendientes.
Este encuentro intercultural demostró que el verdadero valor del viche reside en la gente: en quienes lo producen, en quienes lo comparten y en quienes lo celebran. Las conversaciones, la música y la hospitalidad reforzaron lazos y proyectaron a Buenaventura como un verdadero epicentro de riqueza cultural.
Proteger estas manifestaciones es un compromiso con la memoria de los pueblos y un homenaje a su resiliencia.









