El embajador iraní ante Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini, ha confirmado que los recientes ataques de Israel no causaron daños significativos a las instalaciones nucleares de Irán. Sin embargo, Bahreini advirtió sobre la posibilidad de una fuga de radiación que podría extenderse más allá de las fronteras iraníes.
El diplomático desmintió daños mayores en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, ubicada en el centro de Irán. Atribuyó la integridad de estas instalaciones a las medidas de precaución implementadas por Irán.
«Nos hemos preparado para estos ataques, somos un país eficiente y hemos logrado controlar la situación», afirmó Bahreini, quien también mencionó que los ataques sí provocaron daños en infraestructuras civiles, especialmente en el suministro de agua y energía.

