El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ha desestimado la solicitud de la empresa portuaria y ha confirmado la suspensión de las operaciones del muelle 13 en Buenaventura, en un fallo que respalda la decisión inicial de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla). Esta determinación prolonga el cierre del muelle, el cual había sido ordenado a principios de este año, y reafirma las preocupaciones ambientales y sociales en la zona.
En un auto de 18 páginas, los magistrados de la Sección Primera negaron la medida cautelar que había solicitado el Grupo Portuario, la cual buscaba levantar la suspensión impuesta a través de la Resolución 004 del 2 de enero. El tribunal justificó su decisión basándose en la insuficiencia de las pruebas y estudios presentados por la empresa, concluyendo que no se adelantó una caracterización adecuada de los componentes físicos, bióticos y socioeconómicos de la zona afectada por el proyecto.
La falta de rigor en la evaluación ambiental fue uno de los puntos clave del fallo. Según los magistrados, los análisis sobre los impactos ambientales no corresponden a la situación actual del puerto, sugiriendo que los estudios son desactualizados o incompletos. Por otro lado, también se determinó que las acciones propuestas por el Grupo Portuario para mitigar los daños no son suficientes para responder a las consecuencias de la operación del muelle.
Esta decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca no solo respalda la autoridad de la Anla, sino que también subraya la importancia de una correcta evaluación de impacto ambiental antes de la ejecución de proyectos de gran escala. Mientras la suspensión continúe, el Grupo Portuario deberá revisar y actualizar sus estudios y propuestas para poder reanudar sus operaciones en el muelle 13.
